En competiciones como la Driverless Cup, UGent Racing no puede permanecer junto a su vehículo, por lo que la supervisión remota es esencial para realizar un seguimiento de las métricas de rendimiento y actualizar el código de la ECU en tiempo real. Su configuración anterior, que utilizaba un router compacto dentro del coche de carreras, perdía la conexión con frecuencia, lo que dejaba al equipo sin datos críticos.
A pesar de encajar en el espacio limitado del coche, la inestabilidad del router provocaba que los sistemas fueran inaccesibles y que la transmisión de datos fuera poco fiable. UGent Racing necesitaba una solución rentable y ligera que ofreciera un rendimiento superior y ocupara un espacio mínimo.